Muy intenso y divertido, a ratos muy crítico. Es una lectura fácil, de capítulos cortos que saltan entre lo que se habla de un personaje y otro. Muy guay Patel.
Es un libro triste, porque tiene que serlo. También es demasiado real, lo que la protagonista enuncia, a veces te rompe un poquito. También es bizarro a ratos, como la vida.