Andy, tolili, no va a haber manera de enderezarte.

“¿Por qué no puedo morirme?”

Tras tres horas y pico de cola al raso para coger una entrada de la UDL considero aprendida la lección de este libro 10/10

Hay que creer en la venganza. Ojalá poder hacer unos cuantos atados para la larga lista de gente chunga que tengo.

Siempre que leo a Carmen Martín Gaite me pregunto por qué llevo tanto tiempo sin leerla. Y, a la vez, siempre que leo a Carmen Martín Gaite se por qué llevo tanto tiempo sin leerla.

Lo que parece ejercicio de estilo rápidamente se vuelve novela violenta y sutil a la vez, delicada y salvaje, medida y torrencial.

Sales de él con la boca con sabor a sangre y con la idea de que no quieres pisar Indiana en tu puñetera vida.

No es El dolor de los demás, pero hay algo en cómo escribe Miguel Ángel Hernández que me hace fluir en sus libros. Y aunque es una novela con situaciones muy “de novela”, conocer, y reconocer, la zona en la que se ubica la historia me ha tocado.

El Calabuch de Berlanga en una Moldavia cuyo único futuro es emigrar, cuyo único destino es fracasar en el intento. El espejo deformante del esperpento aplicado a la Europa soñada y a las cuotas de inmigración. Se te hiela la sonrisa y te conmueve mientras sueltas la carcajada. Bravo.

Alguien se suscribió a HS por encontrarlo en Goodreads. 10/10

View

Psé. Simone alterna momentos buenos con algunas de las líneas más ridículas que ha escrito.

View