Es un libro que se nota que estuvo escrito durante el proceso de lo que sucede. Eso no es bueno o malo. A mi no me ha gustado esa parte de diario intenso.
La idea o ideas, que son interesantísimas y con las que comulgo, quedan muy claras de inicio y el libro se va tornando repetitivo. Pero el capítulo final de literatura y racismo es imprescindible.