

Es un libro superconfortable. La lectura es fácil y bastante gozosa: la historia es sencilla, las escenas evocadoras y, aunque no te vaya a "sorprender", se siente como una caricia al corazón, sobre todo si has sido de esas personas que, como el gato que da nombre a la obra, ama(ba) los libros.
Es un libro superconfortable. La lectura es fácil y bastante gozosa: la historia es sencilla, las escenas evocadoras y, aunque no te vaya a "sorprender", se siente como una caricia al corazón, sobre todo si has sido de esas personas que, como el gato que da nombre a la obra, ama(ba) los libros.