
Lo leí muchas veces para poder llegar a la conclusión de que ambas hicieron todo lo que pudieron con lo poco que tenían. Evelyn quizás fue egoísta varias veces, tomando decisiones individuales que las afectaban a ambas y sin tomar completa responsabilidad del dolor que causaba. Celia, en cambio, soñaba con lo que podía tener, sin considerar todo lo que podía perder.
Merecían muchos años más juntas, merecían una vida tranquila, merecían tranquilidad, más desayunos lentos y paseos por la playa. Pero al menos tuvieron la suerte de encontrarse, de amarse tanto como sus corazones se lo permitieron.
Lo leí muchas veces para poder llegar a la conclusión de que ambas hicieron todo lo que pudieron con lo poco que tenían. Evelyn quizás fue egoísta varias veces, tomando decisiones individuales que las afectaban a ambas y sin tomar completa responsabilidad del dolor que causaba. Celia, en cambio, soñaba con lo que podía tener, sin considerar todo lo que podía perder.
Merecían muchos años más juntas, merecían una vida tranquila, merecían tranquilidad, más desayunos lentos y paseos por la playa. Pero al menos tuvieron la suerte de encontrarse, de amarse tanto como sus corazones se lo permitieron.