
A pesar de todo lo que pasa al principio, el inicio de la historia fue lento, calmado e inmersivo. Aunque tardó en llegar al desenlace, una vez que estuve ahí no pude parar. El final fue trágico y prolongado, sentí desesperación y nerviosismo, como si yo misma estuviese intentando aterrizar el transbordador.
Muy pocas veces se describe de forma tan acertada cómo se siente el amor, pues todos lo sentimos de forma distinta, pero la autora se acercó mucho a ese sentimiento universal de sentir que estás a punto de explotar, y al mismo tiempo, de experimentar una calma que no encontrarás en ningún otro lugar, ni siquiera fuera de este planeta.
A pesar de todo lo que pasa al principio, el inicio de la historia fue lento, calmado e inmersivo. Aunque tardó en llegar al desenlace, una vez que estuve ahí no pude parar. El final fue trágico y prolongado, sentí desesperación y nerviosismo, como si yo misma estuviese intentando aterrizar el transbordador.
Muy pocas veces se describe de forma tan acertada cómo se siente el amor, pues todos lo sentimos de forma distinta, pero la autora se acercó mucho a ese sentimiento universal de sentir que estás a punto de explotar, y al mismo tiempo, de experimentar una calma que no encontrarás en ningún otro lugar, ni siquiera fuera de este planeta.