
Mmm... sí, esta chica me gusta.
No hay forma de que empieces a leer este libro y no estés dispuesto a terminarlo en una sola sesión de lectura febril.
Samanta definitivamente te mantendrá alerta, curioso, horrorizado, intrigado, asombrado y preguntándote: ¿Qué es lo realmente importante? Dime, David, dimeeeeeeeeeeee ya. Y la respuesta estará más cerca de lo que creías.
Al principio sentí que era como tener algún problema serio y podías estar calmado porque [b:Pachita|5205106|Pachita (Spanish Edition)|Jacobo Grinberg-Zylberbaum|https://i.gr-assets.com/images/S/compressed.photo.goodreads.com/books/1359703258l/5205106._SY75_.jpg|5272269] es tu vecina jeje. Pero conforme el relato avanza y las preguntas siguen su curso natural, estás de repente sumergido en la sofocante angustia de tener hijos y no tener bajo control la distancia de rescate, todo se torna un riesgo, la tensión constante, tus sentidos alerta todo el tiempo, errores inminentes, descuidos, fallas irreversibles.Me encantó la forma de narrar de Samanta, la estructura del libro es impecable y la forma en que explora la transmigración del alma es para mí lo más interesante, sin embargo, el problema de fondo es bastante serio: los agroquímicos contaminando nuestra tierra, esencia de vida. La forma en que esto es evadido por los personajes y la relevancia que tiene por ser el origen del mal de los que viven en este lugar tan siniestro donde seguramente no querrás pasar tus vacaciones (había que mejorar la gestión de riesgos, mi entrañable Amanda).
Este libro logra más como tratado sociológico y como testimonio colectivo del sexismo que como ficción literaria.
No funciona como novela porque la voz narrativa es desconcertante y distante, además hay una gran desconexión entre personajes y prioriza el uso de datos estadísticos junto con experiencias cotidianas para documentar la opresión sistémica antes que enfocarse en el desarrollo narrativo.
En parte, esto se debe a que [a:Cho Nam-Joo|18720847|Cho Nam-Joo|https://images.gr-assets.com/authors/1608800536p2/18720847.jpg] usó un personaje a manera de símbolo para hablar de un tema serio. El hecho de haber leído justo antes [b:La vegetariana|34593278|La vegetariana|Han Kang|https://i.gr-assets.com/images/S/compressed.photo.goodreads.com/books/1506685250l/34593278._SY75_.jpg|18449744] y [b:La dependienta|43764278|La dependienta|Sayaka Murata|https://i.gr-assets.com/images/S/compressed.photo.goodreads.com/books/1548759874l/43764278._SY75_.jpg|51852264], con la carga emocional que esto implicó, hizo que me costara mucho leer este libro. Y, por supuesto, la molestia y sentimiento de injusticia que genera leer el listado de micro y macromachismos en cada capítulo, las limitaciones impuestas por el patriarcado e incluso la idea de sentirse arrepentida de enamorarse o de ser madre se torna tan oscura y culpabilizante."Mientras tanto, las chicas, entre el aburrimiento y el alivio, esperaban su turno con paciencia y sin extrañarse, del mismo modo en que mucha gente acepta como si nada que el número de identidad de los hombres comience por el 1 y el de las mujeres por el 2.""El arrepentimiento y el resentimiento por aquel sacrificio involuntario eran profundos y persistentes, tanto que al final arruinaron la relación familiar."Reconozco que estoy lejos de comprender plenamente lo que implica la maternidad, aún más en un contexto tan adverso. De todo lo demás sí soy muy consciente y el cambio social no parece cercano."El mundo había cambiado muchísimo, pero las pequeñas reglas, los pactos y las costumbres seguían sin actualizarse. En conclusión, el mundo no había cambiado tanto.""¿Sería que las leyes y los marcos institucionales regulaban los valores de las personas? ¿O serían los valores los que guiaban las leyes y las instituciones?"Admito que me habría gustado más desarrollo de la idea inicial de ser la voz de las mujeres que has conocido y más profundidad y comunicación entre los personajes, me desorientó el cambio en el segundo capítulo y creo que esto pudo haber sido una excelente obra narrativa, pero quizás solo soy yo queriendo escapar durante unas páginas de una de las realidades más atroces que se viven siendo mujer no solo en Corea del Sur, sino en el mundo.Sin embargo, ahora que lo pienso, tal vez todo esto no fue accidental en el libro y es un indicador de lo poco que nos comunicamos entre nosotras y la forma de evitar la queja en voz alta porque de a poco aprendes a sacrificar, callar, cumplir, sobrevivir."Aunque no podía precisar qué estaba mal, sentía que no era justo. No obstante, al no estar acostumbrada a expresar abiertamente lo que pensaba, tampoco podía exteriorizar su descontento.""Kim Ji-young se dio cuenta de que, debido a las pocas oportunidades que había tenido de expresar sus sentimientos y dar su opinión, había creído siempre que era una persona introvertida, pero en realidad disfrutaba de rodearse de gente y destacar."Le doy 3.5 estrellas..."No se ignora la soledad porque se sea pobre. En el callejón cubierto de nieve por el que vuelvo tras despedirme de ti, se derrama la luz azul de la luna..."
Es difícil asimilar desde joven el hecho de ser diferente y aprender a sentirse seguro siguiendo reglas sociales e imitando el comportamiento de otros, de forma que tu personalidad y actuar no sea motivo de crítica y reclamos.
“Tu configuración actual cambia en cada momento según la gente que te rodea.”
“Creo que es así como sobrevive la humanidad: por contagio.”
“Si respondes a las preguntas personales de forma poco clara, los demás interpretarán tus respuestas como quieran.”
“Y aunque hubiera estado sufriendo de verdad, a nadie se le ocurrió pensar que quizá lo que me angustiaba no fuera tan simple como lo que estaban insinuando. Pero ellas habían decidido explicarlo así porque parecía que les resultaba más fácil de entender.”
“¡Qué pesados! ¿Por qué querían quedarse tranquilos?”
“La gente se cree con derecho a escarbar en aquello que considera raro hasta dar con una explicación. A mí me molestaba su insistencia, me resultaba fastidiosa e impertinente.”
“Hay dos tipos de discriminadores: los que albergan un auténtico impulso o deseo de discriminar y los que se limitan a disparar a diestro y siniestro términos discriminatorios que han oído en alguna parte.”
La estructura prismática de este libro y su forma de exponer cada una de las perspectivas fue lo que más me gustó.
Aunque la realidad de Yeong-hy sea única, la percepción sobre ella y su manera de ser y actuar resulta abismalmente diferente para cada una de las personas que conviven con ella. Esto nos deja ver los aspectos más oscuros de los personajes.
No hay espacio donde Yeong-hy pueda existir y expresarse, se mantiene en la sombra, sin voz. Termina siendo lo que los demás odian, lo que no soportan, lo que envidian, lo que cuidan, lo que controlan, lo que imaginan, lo que no comprenden, es decir, lo que necesitan que sea.
Entre toda esta niebla y la forma tan violenta de opresión, Yeong-hy sueña con libertad y huida. Su deseo es ser natural e infinita. Entre anhelos y represión, comienza a tener una transformación y una vez que toma una decisión se crea un torbellino en su entorno. Incomprensión, repulsión, desesperación y punto de quiebre.
Por un lado, su esposo, Mr. Cheong, la detesta y solo la mantiene cerca por los beneficios de su compañía y por la sumisión, pero una vez que observa con terror su cambio de actitud y pierde el control sobre ella se aleja sin más.
Su cuñado aunque admira y aprecia justo aquello de lo que el esposo se queja más, ve en Yeong-hy una forma de materializar sus ideas artísticas y llevar al plano físico todo aquello que no se atrevería ni desea hacer con su esposa, In-hy. Al no ver límites claros, se embelesa con el consentimiento silencioso y resignado de Yeong-hy y encuentra en ella libertad, placer y escape. La condescendencia y apacibilidad de ella lo libera de sus frustraciones. El contraste entre la forma de ser de In-hy y Yeong-hy es clave aquí.
Finalmente, los sentimientos de culpa y resentimiento de su hermana In-hy fluyen en distintas direcciones y chocan contra la obstinación de Yeong-hy. Todas sus dudas sobre su propia vida y la asfixia marital la desconciertan y esto de alguna forma la lleva a sentir compasión por ambas, por su historia, cada una con una forma distinta de sobrellevar las exigencias familiares y sociales.
Es un libro que deseo leer de nuevo, pero no pronto. Aún no logro procesar todo lo que me hizo sentir.
Después de leer este libro, ya no puedo ver los zapatos de tacón de la misma manera jeje. A mi parecer el libro empieza muy bien, después pierde fuerza, es como si algo se esfumara y justo cuando quiero criticarlo porque le hace falta algo de violencia, se termina. Me gusta su final. A pesar de todo, es un libro que se vería bien al lado de La Venus de las pieles.
A pesar de ser un libro crítico que expone y recuerda la cruda verdad social sobre la violencia, la opresión y lo atroz de la oposición a los movimientos de resistencia, es una recopilación cuyas palabras están escritas sobre la esperanza y la posibilidad de cambio. Me gustaría elegir alguno de los discursos como mi favorito, pero todos tienen algo particular que me parece interesante, este podría ser un libro al que debería regresar, porque es acertado y necesario.
Es un libro que dudaba en leer porque lo consideraba de autoayuda, admito que los primeros capítulos me parecieron interesantes y la lectura es ligera, conforme avance perdí el interés, a pesar de ser muy abierta con los temas que trata. Tengo especial conexión con experiencias oníricas y sincronicidad, por ejemplo, pero me parece que aún hay un largo camino por recorrer en cuanto a la comprobación de vidas pasadas y no porque desconfíe de su existencia, sino porque el autor insiste en que la ciencia debería verificar que los recuerdos realmente corresponden a lo que muchos pacientes perciben como algo vivido en diferentes épocas, de ser así, me parece que no cumple con su cometido, el libro solo recopila lo que describe su principal paciente, pero no se cuenta nada acerca de los estudios formalmente realizados, me habría gustado que fuera un ensayo científico si el propio autor se muestra reacio a confiar en todo lo sucedido.
Es un libro que realmente vas a disfrutar si te dejas llevar y sin importar si nunca lees poesía, su cadencia es magnética, solo quieres sumergirte en cada frase.
Es nostálgico, franco y triste.
Mis fragmentos favoritos: “Siento cómo las tardes van perdiendo el color del amor y del sentido, siento cómo protestan las tardes... Siento cómo la babosa esparce su sangre entre los coágulos más inocentes del interior de la tierra profunda, escondida, siento cómo la inocencia se convierte en enfermedad, siento cómo el infierno se apodera de los mejores.”, “Tu serena voz cansada: ¡yo te busco y tú lo sabes! ¡yo te busco y tú lo sabes y no mueves un dedo para alcanzarme!”
Este es justo uno de los libros que nunca deberías leer, es hiriente, es real, es crudo, es un testimonio de una persona cruelmente afectada por abusos físicos y psicológicos desde la infancia, si eres una persona altamente empática el texto va a destruirte, independientemente de la controversia que hay sobre su veracidad. Existe el daño directo y por voluntad, pero además existe el daño que te hacen aquellos que conocen tus sufrimientos, es desmoralizador y desconcertante, fuera del mundo en el que te encuentras indefenso existe otro que te recordará la pesadilla y la violencia humana latente.
Lo verdaderamente interesante de este personaje es su sentimiento de pérdida de identidad y su temor y vergüenza de ser juzgado fríamente por la mujer a la que ama, una especie de sensación de no representar lo que ella podría admirar y a la vez una angustia por no saber quién es exactamente, más allá de todos sus disfraces, máscaras y artimañas.
El libro es una colección de aventuras de un hombre que hace lo que hace porque sabe cómo hacerlo de una forma inteligente, astuta y traviesa, da la impresión de que no hay forma de saber con quién estás o si en un grupo de personas alguna es justamente lo que jamás imaginarías.
Es un libro divertido y sarcástico sobre los vicios más comunes que adoptamos como forma de excusarnos sobre nuestros errores. No hay forma de que no te identifiques con alguno de sus ejemplos, el autor tiene razón y te hará notarlo de una forma creativa, es importante leerlo con atención ya que podrías no detectar a tiempo su ironía mordaz y el jugueteo narrativo. Este libro me hizo querer más del autor, quizás después lea ¿Es real la realidad?
Te hará tener una nueva perspectiva sobre los objetos y el efecto negativo de la información excesiva.
Las cosas nos vinculan con el mundo, las no cosas nos pierden en el mundo.
El ruido de la información abruma, transforma, distrae, deprime. La sobreestimulación informativa y visual nos hace olvidarnos de lo esencial y lo tangible.
Absortos en imágenes e ilusiones dejamos de preocuparnos por el otro, la otredad nos asusta, la repelemos. La afición por el desapego logra el ensimismamiento y el egoísmo.
Algunos sentimos nostalgia por la falta de pasión material, solo nos queda un conjunto de datos inertes.