
Me parece un libro muy ameno y ligero de leer, a pesar de relatarnos lo que es una historia de terror. Creo que es muy buena opción para un público más adolescente, ya que marca y nos muestra muy bien señales claras de relaciones de las que debemos huir, pero que desde dentro son muy difíciles de ver y analizar. Podría dar mucha perspectiva tanto a hombres como a mujeres desde una edad temprana.
3⭐⭐⭐
Él quería que ella fuera buena. Quería que ella fuera de fiar. Maldición, él tan solo la quería a ella.
Sentimiento agridulce. Por un lado, hasta el 30% del libro no sentí que de verdad me estaba divirtiendo, pero es verdad que a partir de ese punto lo disfruté bastante y se me hizo muy fácil de leer. Pero este libro creo que peca de querer ser más de lo que es, porque ¿son piratas? Sí, no de la forma convencional, pero sí. ¿Se comportan como tal? Para nada, y lo que más me chirría de esto es que no son más "duras" porque a la vez que piratas son señoritas y, aunque este libro esté ambientado en el siglo XIV, creo que habría estado bien ver cómo estas mujeres dejaban totalmente de lado las convenciones sociales de la época.
Al final, de una forma u otra, nos acabamos comiendo el machismo de la época victoriana, pero con una cuchara más bonita y morada.
3,5 ⭐⭐⭐
Siento que este libro decae respecto al anterior. Muchísima acción, pero poco espacio para un desarrollo en condiciones de los personajes, que al final hace que sienta que se queda bastante corto e insulso. El romance casi podría ni existir, porque siempre pasa muy por encima del grupo y a veces parece que nace de la nada; creo que en los únicos que tiene un valor especial y en los que significa algo de verdad son con Nina y Matthias, y en Reino de ladrones son los que más se quedan atrás y de lejos.
No sé, me deja un sabor agridulce. No creo que esperase más, sino que esperaba todo esto de una forma distinta.
Sabrás que lo que se acaba, se acabó mucho antes y no se acabará del todo hasta tiempo después.
3,5⭐⭐⭐
Comerás flores es un relato sobre cómo la violencia y el maltrato no tiene por qué ser físico, no tiene por qué ser un golpe o un empujón, sino que todo pueden ser acciones sutiles en momento concretos, gritos silenciosos y la anulación completa del propio ser. Es un libro que, a pesar de ser desgarrador, su forma de contar las cosas nos hace poder pasar el golpe desde el más puro entendimiento y empatía, sufriendo en los momentos que tocaba, pero siempre desde la búsqueda de la liberación de Marina.
A pesar de todo el revuelo causado, y después de templar mi opinión un tiempo, creo que este es un libro que no nos cuenta nada que no hayamos leído ya o que los recursos que usa sean algo que, en esta ola de jóvenes escritoras, destaque por encima de lo demás. Es sencillo de leer, de entender y desde el primero momento puedes saber quién es el agresor y por dónde tirará la narración, por lo que tampoco supone un esfuerzo muy grande ni profundiza demasiado en lo que supone y lo que es la violencia de género. Me hubiera gustado que nos contara más de cómo se superó el trauma, de cómo influía esto en la vida del resto, pero siento que todo lo que podía hablarnos de esto pasó muy por encima y de manera a lo mejor excesivamente "lírica".
Sí, lo voy a decir. La protagonista de este libro se folla un oso, es así, no hay más misterio. ¿El problema? QUE ESO NO ES LO PEOR y es de lo que habla, aunque no me extraña, toda la gente que ha leído este libro. ¿Sabéis qué es lo peor? Lo peor es la misoginia absurda que inundan estas ¿200? hojas, porque es el foco de todo esto.
Lou es una bibliotecaria que se marcha a una isla remota de Canadá para descubrir si la casa que han dejado en herencia al colegio donde trabaja, y que se sitúa en dicha isla, tiene algo de interesante. Bueno, pues partiendo de esta base, la autora, que tuve que asegurarme de que no era autor de LO MAL escrita que está la protagonista, busca mostrarnos un personaje que está hastiado de esa vida, lo que conlleva que al final casi su razón de ser gire en torno a simplemente ser un objeto sexual. Nunca se habla de ella más allá de sus relaciones fallidas, la forma en la que se obsesionaba con todas sus anteriores experiencias (mejores o peores), quedándose simplemente en cómo quería rellenar un hueco con sexo, con sentirse deseada. Esto, contado de otra forma, hubiera tenido sentido para dar pie a una historia de superación, una historia para enseñarnos que no es necesario ese deseo para sentirnos bien y completas. Pero no, aquí se tenía que follar a un oso, humanizándolo porque, supongo, ya no tiene esperanzas en nada.
El libro se siente vacío. La historia principal es un hilo pésimo que no te aporta nada; está ahí porque tiene que buscar situar la historia de una mujer cometiendo bestialismo, pero que tira de pasada, siendo a veces del todo inconexa y, sobre todo, irrelevantísima. Tampoco existe ningún tipo de superación ni desarrollo personal: al final es todo apatía, la aceptación de una vida triste y la sensación de que Lou no es más que un cascarón vacío, a la cual esta experiencia la ha dejado infinitamente peor de lo que ya estaba. Además, al humanizar al oso para poder cometer este acto, le acababa dando un aspecto vulnerable, tanto que parecía que se acercaba sospechosamente a un abuso sexual con otra persona.
No consigo entender, como lectora, qué era lo que pretendía la autora que viéramos en este libro, si es que pretendía algo, porque tengo la sensación de que esto al final es algo “polémico” porque quería que fuera así, sin más. Quería que esto se recordara como “el libro de la mujer que se folló al oso”.
DNF 70%
1 ⭐
Malo con avaricia, cosa que es difícil de hacer teniendo en cuenta que D&D es de todo menos malo o aburrido.
Este libro es una sucesión de hechos, como si alguien te estuviera contando paso a paso qué hizo en una partida de cualquier RPG, pero peor, porque esta tortura se extiende durante horas. Horas llenas de chistes malísimos y misóginos, de reglas en un mundo que no tienen sentido y que TODAS son super beneficiosas "casualmente" para el protagonista, una historia que apenas tiene profundidad y con unos personajes y narración que son de planos, absurdos. No caen bien, son insoportables, son como niños de 12 años continuamente y, encima, que se salven te acaba dando igual porque darías lo que fuera por no tener que leer ni una sola línea más de diálogo vacío e insulso. Además, no sé en qué momento se le ocurrió que sería buena idea pasarse hojas y hojas hablando de descripciones de monstruos, objetos, funcionamiento de una interfaz y estadísticas si es un libro que se basa en esas ideas, no un puñetero manual.
Me maldije por quererle, por dejar que me importara. Todo habría sido más fácil si no lo hiciera, si pudiera haber sefuido adelante sin buscarle a él.
En apenas unos días he acabado con este libro y, es que, para ser un YA, cumple con las expectativas mejor que los que vemos recomendados en todos lados. En este caso, la heroína sí que me ha parecido una tía dura, violenta, con contradicciones reales y que están muy presentes. La trama es entretenida, te tiene enganchada en casi todo momento y tiene unos tintes políticos que, aunque algo pobres, son interesantes. El problema que le veo al libro es que busca abarcar mucho y, al hacer eso, acaba narrando de forma superficial muchísimas cosas, entre ellas el conflicto principal.
Existe un mundo "mágico", pero no sabemos absolutamente nada de él y todo se pasa por encima, dándose casi por hecho que las cosas sean de esa forma y ya; existen unos personajes que son el círculo social de Harlow, pero apenas se desarrollan y el impacto que tienen en ella se ve más bajo la narración sin más, dejando los hechos de lado; también existe un interés amoroso, pero este se construye de forma un poco precaria, apenas puedo creerme la forma en la que se gustan y es que, por esta trama romántica, la protagonista cada vez se va desvirtuando un poco más y al final todo gira en demasía sobre esto. En cuanto al conflicto político, la verdad es que todo es muy rápido y apresurado, se desarrolla muy por encima y algo de este calibre, una lucha por el derecho mismo a existir, necesita de más atención y entendimiento.
Por último, creo que el final es exageradamente apresurado; apenas ya se describen sentimientos o pensamientos, para darnos un resultado un poco pobre del que acabas desconectando.
A pesar de todo esto, ¿lo recomiendo? Sí, porque me consiguió mantener leyendo después de un gran bloqueo lector. Creo que es una lectura sencilla que no exige demasiado y, como tal, creo que para momentos así puede ser buena opción.
DNF 15%
Es increíble lo malo que puede ser un libro en apenas poco tiempo. Diálogos pobres y forzados, reflexiones que no llevan a ningún punto y se hacen pesadísimas, reinventar totalmente a los personajes originales para que acaben cuadrando en esta paranoia de historia, consiguiendo que estos finalmente se desvirtúen totalmente y, finalmente, la invención absurda de que todo el mal de Mary gira en torno a que es fea.
Esto último me parece especialmente importante, porque jamás se menciona que Mary sea fea, sino que cae mal porque es una marisabidilla insoportable. No podemos dejar que al final se marquen un "Yo soy Bea" con cualquier historia, porque no podemos dejar que nos cuelen el discurso de que, para que nos vean algo de interés, primero debemos ser atractivas a la vista.
"Tú... eres lo más bonito que he visto nunca."
3,5 ⭐⭐⭐
Corta y al pie. Ali Hazelwood sigue usando la misma receta para sus comedias románticas: hombres guapos y altos, humor y el precario puesto que solemos tener las mujeres en la sociedad. En este caso, al ser un libro tan cortito, se siente como la vuelta a sus orígenes cuando escribía en Ao3, cosa que, por un lado, me ha flipado y, por otra, me ha dejado con ganas de más, porque, una vez más, creo que el personaje masculino de este libro podría haber dado mucho juego.
2⭐️⭐️
¿Cuándo se deja de echar de menos? ¿Cuándo se cierra la herida, cuándo deja de sangrar?
Desastroso desde el principio hasta el final. Creo que en este libro no cuaja nada: desde los personajes, todos absurdamente planos y sin desarrollo alguno; pasando por lo que los une, que, para ser un libro sobre una boyband, poca música veo yo por aquí; hasta los temas que trata, que, siendo cosas como el duelo y el amor, se tocan de forma superficial, sin una realidad que puedas leer y comprender y cayendo en clichés absurdos. Además, el tropo sobre usurpación de la identidad creo que únicamente cabe en situaciones de comedia, porque en esos casos caben unas resoluciones menos creíbles. En este libro, que toda la narración es de una intensidad demasiado adolescente, pero que a la vez no te muestra demasiado, el final se siente totalmente ilógico y acaba por sacarte del libro.
Por otro lado, este libro es de esos que se hacen «sobre» la comunidad LGBT, pero sin pensar seriamente en dicha comunidad. Se mencionan problemáticas, pero no se tratan de una forma seria y real, sino únicamente como meros momentos transitorios. Además, meten tan a calzador tantísimas cosas que siento que esto es un mero trámite para que el libro figure en RR. SS. con la etiqueta de LGBT.
Desde luego, que no he podido conectar con ninguno de los cuatro personajes, todos parecían caricaturas de lo que podrían haber sido.
Amar siempre es más difícil. Amar significa recibir los golpes por otra persona y no tenerlos en cuenta. Amar es perderse uno mismo, perder a alguien, conservar la fe a pesar de cualquier pérdida, a pesar de la muerte.
Menudo pedazo de libro. Al principio no estaba convencida de que fuera a ser lo mío, pero me duró dos capítulos, que es lo que tardas en ver cómo va a funcionar el mundo que se nos presenta, sus horrores, su "magia" y, sobre todo, los personajes.
LOS PERSONAJES, uf, es que me han ENCANTADO todos. No es un libro que destaque porque se extienda en su narración; es bastante rapidillo, pero, pese a ello, te mete de lleno en todo lo que te quiere contar sin que se te quede una sensación de pérdida, y esto se aplica de la misma forma al desarrollo de los personajes. Aun con esas, ves una evolución, ves un cariño, ves que todos ellos son muy humanos y muy coherentes bajo las normas de una Francia que está pasando por la mayor de las crueldades. No puedes no quererlos y, a la vez, que te asqueen en determinados momentos porque, ante tanta desidia e infelicidad, tienen que ser crueles para sobrevivir.
Que el libro gire en torno a la mitología cristiana me parece la leche. Creo que esta tiene todos los componentes para ser aterradora, cruel y, a la vez, tener la oportunidad de ser muy esperanzadora, además de que, al ser algo tan integrado en nuestro propio día a día, te permite dilucidar la narración con muchísima más facilidad. Hay espacio para la sorpresa, pero también para que lo que leas pueda ser algo perfectamente asumible en una época muy cristiana en la que, además, ángeles y demonios han iniciado una guerra que busca cebarse con los más débiles. Evidentemente, si eres una persona muy religiosa, posiblemente este no sea tu tipo de libro, aunque no creo que en ningún momento llegue a hacer falta la verdad en los momentos en los que se critica la doble moral de un organismo como es el de la Iglesia y las consecuencias que acarreó y las que acarrea en un mundo fantástico como es el que nos muestra.
Por último, otra cosa que creo que es importante marcar es que es un libro bastante explícito en ocasiones, de ahí la calificación de terror. No creo que destaque en su género, pero, si eres una persona aprensiva o que siente cierta animadversión hacia este tema, tampoco creo que vayas a disfrutar leyéndolo. Por otro lado, si la parte cruenta te parece indispensable para este tipo de libros, verás que se hace con bastante buen gusto y que en ningún momento llega a abusar de estas narraciones y situaciones.
Podría hablar con Christine con toda calma, en aquella soledad. La amaba hasta ahogarse.
5/5⭐⭐⭐⭐⭐
Os juro que estoy TAN sorprendida de que este libro me haya gustado tanto, que no sé ni qué decir. El principio de El fantasma de la ópera puede ser un poco agotador: tiene demasiados datos sobre personajes históricos célebres en el mundo de la música y la danza; se explaya demasiado en la contextualización de la época; el ritmo es lento... Pero, en el momento en el que el autor empieza a adentrarse en la historia, a presentar la trama, los misterios del F. de la Ó. y los dispares personajes que tiene, esto solo va hacia arriba, página a página y capítulo a capítulo. La historia te absorbe por completo, ya que, aunque tiene su trama romántica, que, al final, es lo que mueve al Fantasma, lo importante aquí son los misterios que rodean a este personaje: su historia antes de ser lo que podemos leer en el libro, sus trucos para poder acabar considerándose un ser paranormal en todo su esplendor y las atrocidades que puede llegar a cometer para ser comprendido, en cierta manera.
Por otro lado, creo que una cosa que destaca en este libro es el dinamismo que hay entre los personajes, tan estrambóticos: sus conversaciones, las situaciones que viven y cómo experimenta cada uno de ellos el tener que lidiar con el F. de la Ó., ya que es algo que variará mucho entre unos y otros. Creo que aquí también se puede ver muy reflejado cómo se actúa con respecto a él dependiendo de la clase social a la que se pertenece, desde el punto de aprovecharse de las ventajas que te puede dar ser amigo del Fantasma o, sencillamente, enemistarte con él. Al final, se crean situaciones divertidas en las que se mezcla la verdadera sensación de pavor que causa este personaje a los trabajadores de la Ópera de París. Además, la trama romántica me ha gustado mucho más de lo que pensaba. Aunque es importante y uno de los pilares del porqué de toda esta historia, se entrelaza muy bien con la parte de novela negra que tiene este libro, dándonos la experiencia romántica intensa propia de finales del S. XIX, con sus palabras pomposas y grandilocuentes, pero también la persecución del F. de la Ó.
Este libro nada tiene que ver con la película y, aunque parece algo obvio, me parece importante remarcarlo, porque no tienen en común absolutamente nada más allá de aprovechar el contexto de la obra y los nombres de los personajes. Si vas a leer El fantasma de la ópera porque te gustó mucho su adaptación, te recomiendo que no vayas con esas expectativas, o es muy posible que no disfrutes absolutamente nada de esta lectura.
0,5/5 🤢
Pensaba darle mala nota al libro desde el primer momento. Es un libro cargado de una sobreadjetivación absurda, cansada e innecesaria que, aun entendiendo que es parte de la personalidad de la protagonista, lejos de acercarte a ella, te repele y aburre. Desde el principio Tengo miedo torero tenía algo que me chirriaba porque, aunque se pueden pasar por alto relaciones "amorosas" con una gran distancia de edad entre las dos partes, el momento en el que la persona de en torno a cuarenta años no deja de relacionar al que tiene veintipocos, Carlos, con la imagen de un niño pequeño, es cuando ya tienes que ponerte en alerta. Pues no suficiente con esta faceta de infantilizar y fetichizar con una perspectiva bastante preocupante a uno de los personajes, Lemebel nos narra como el protagonista abusa sexualmente de Carlos, todo el rato siguiendo con este fetichismo y, además, justificándose con que aquello estaba ocurriendo por "amor". Como si por contarlo desde una perspectiva LGBT fuera a ser menos preocupante, como si dentro del colectivo no fuera el pan de cada día los casos de violaciones, un tema a tratar y cambiar, como si fuéramos un mundo de color y fantasía.
En general, no tolero ningún tipo de abuso ni de relaciones de poder marcadas por la edad, pero cuando hablamos de libros que tienen un siglo, dos… pues no queda demasiado remedio. El problema es que este libro es de 2001. !!! 2001 !!! No puede ser que un libro con apenas 25 años tenga esta carga horrible; no puede ser que se permita y se venda como una historia de amor, cuando nada más alejado de eso. No entiendo las buenas reseñas de esta historia, ya no solo por su estilo, sino por la intención de esa crítica social y política para acabar cayendo en lo mismo de siempre.
2,5 ⭐️⭐️
Bueno, como lectura tontorrona cuando no sabes qué leer o no estás motivada a lo mejor puede servir, pero en términos generales es muy muy mediocre. Tiene cosas inconclusas, que sobran, sus personajes son bastante planos y es la típica trama romántica que se arregla: hablando. Sobre todo, en este caso, porque tampoco es que no hablen por un tema concreto que se trame en este libro. Además, los diálogos a veces son demasiado Mario Casas, cosa que a estas alturas me parece aterradora.
2 ⭐⭐
Me repetí que nosotras no éramos como esas amigas que se tocan y se deían te quiero. La mano puesta sobre el brazo de Isora me quemaba.
El grandísimo problema de este libro comienza por la editora. La editora, antes de ni tan siquiera poder saber de qué va este libro, ya nos plantea unas expectativas sobre un libro que, este al menos, no es. Ya la entrada de esta señora me dio pereza, no mentiré, porque todo lo que se pinta de tal manera me produce una desconfianza enorme, pero qué sorpresa la mía cuando efectivamente no era para nada lo que querían pintarnos.
Creo que es importante recalcar que esto no es un libro hecho para todo el mundo, y muy probablemente sea de ese sector, pero en todo momento he tenido la sensación de que ha querido abarcar mucho y se ha quedado en nada. Quería esa inocencia de una niña de 10 años que cuenta problemas aterradores desde su pequeña consciencia, pero a la vez quería mostrar la pluralidad lingüística de las islas, con una ejecución pésima. La escritura me ha dejado al margen del libro en todo momento, y no por el vocabulario en sí, sino por la forma de ejecutarlo, haciendo que una historia terrible, llena de dolor, pérdida y tragedia, me deje totalmente indiferente y fría. A veces había capítulos normales; otras, te enfrentabas a páginas escritas de tal manera que podrías pensar que es casi coña. No soy una purista de las reglas gramaticales, pero hasta para esto hay límites.
No es un libro que no recomiende; quiero decir: trata temas muy importantes y limitados, pero al estar todo contado desde el punto de vista de una niña, nos quedamos en esos límites. Para unos, supongo que podrá tener ese plus de horror por la inocencia mostrada en todo momento; para otros, creo que simplemente quedará vacío, a medias, esperando a que realmente haya un nudo en todo esto que te haga saltar del asiento y no mil problemas desarrollados a pequeños pedazos.
4,5 ⭐⭐⭐⭐
¡El mundo entero es una colección terrible de recuerdos de que ella existió y yo la he perdido!
El resumen rápido de este libro es: joder, están todos fatal de la cabeza.
La experiencia rápida de este libro es: joder, siguen estando fatal de la cabeza.
Cumbres borrascosas me ha parecido un libro increíble. Desde el minuto uno ha sabido tenerme enganchada a la cantidad de disparates, berrinches y maldades que podían llegar a pasar un grupo de personas únicamente por la más pura de las malicias y el egoísmo más atroz que he visto en mucho tiempo (pobre Nelly, si la hubieran hecho caso, todo habría ido mejor).
No sabría decir si esto es un libro sobre una historia de amor, pero creo que sí puedo decir con firmeza que es un libro sobre la locura que causa el amor cuando ninguna de las personas en sí merece ser amada ni amar. Todos tenían razones para ser así, pero su egolatría fue lo que les condenó a merecerse cada una de las calamidades que tuvieron que pasar, haciendo, incluso, más infelices al resto de personas que a ellos mismos.
Creo que el libro me ha gustado de más porque, al final, en este todos tenemos un poco de los protagonistas, ¿no? Esa ansia por el mal hacia aquel que nos ha parecido, y seguramente haya sido, injusto, y un sabor final agridulce por no ver cumplidas nuestras expectativas, o al menos las mías, sobre una venganza verdaderamente consumada.
3,5 ⭐⭐⭐
Esta es la hora de mi verdadera muerte. Lo que venga después pertenece a otro.
Siendo un libro tan corto, engancha una barbaridad. Está muy bien escrito, con un tono ligero que lo hace ameno; además, realmente hasta el final no tienes claro qué está pasando exactamente, aunque sepas que, obviamente, pasa algo. Sabe jugar mucho con las opciones y yo, que solamente tenía una ligera idea de qué iba este libro, he acabado gratamente sorprendida.
Encima me parece una lectura perfecta para un temporal de lluvia, frío y su mantita correspondiente.
2,5 ⭐⭐⭐
Afrontémoslo, Fisher: nací para ser tu exmujer.
Lindo y soso a partes iguales. Me explico. El inicio me pareció increíble, un buen enemies to lovers con personajes muy chulos y lejos de roles de géneros estúpidos, pesados y cargantes. El problema es que de tan buenos, al final la chicha se queda en... nada. La tensión es casi inexistente, no hay avance entre ellos que se sienta genuino, que se sienta electrizante y vivo como ocurre con las primeras etapas de la atracción. Al revés, parecen un matrimonio que llevan ya sus Bodas de Oro a la espalda. No consigo creermelos demasiado como interés romántico y creo que funcionan casi que mejor como amigos. Muy buenos amigos, pero poco más allá de ello.
Todo el apartado romántico es bonito, es lo que tiene cuando, además, haces un personaje masculino en condiciones: comprensivo, atento, con sus fallos pero con capacidad para reparar en ellos y, lo que para mí es más importante, un hombre dispuesto a mostrar sus debilidades y abrirse a los demás. Creo que genuinamente es el típico tío que toda persona querría es su vida, en cualquier tipo de relación. En cuanto a los conflictos que hay, creo que existe bastante poca emoción y desarrollo en ellos. Es un punto a favor que no se describan cosas innecesarias, pero en este caso a veces se pasa de poco descriptivo, de desarrollar poco tanto el conflicto en sí, como el proceso para superarlo y sus debates internos.
Por otra parte, me gusta que en general ninguno de los protagonistas se describa en demasia, dejándote a ti espacio a imaginar, y que por esto mismo no estén metidos dentro del mismo canon de mujeres pequeñitas y delgadas y tíos altos y mazados.
En términos generales bien, pero creo que sobre todo si se busca una lectura muy amena, con un amor muy tranquilo y con apenas altibajos.
Contains spoilers
2 ⭐⭐
Me gustaría saber por dónde coger este libro, pero es que es imposible. La reseña corta sería: mediocre como libro, terriblemente malo como libro de misterio. Y a partir de aquí, todo spoilers.
La sutilidad no es el fuerte de esta autora. Quiero decir, no puedes decirme desde el capítulo 1, literalmente, las cosas que hacen más obvias que ahí todo, pero absolutamente todo, va mal y que la protagonista se quedará. Porque claro, es expenitenciaria, y es de sobra conocido por todos que a los expenitenciarios les da igual morir. Todo el contenido del libro, hasta el 60%, que es el punto de vista de la protagonista, es sobre explicativo y ridículo. Se nota que la autora es estadounidense, porque solo un estadounidense podría creerse que dentro del "nada que perder" de una persona entra el "pasar por terribles sufrimientos aunque sea obvio que algo va mal" y, además, hacer un personaje italiano como una burda parodia. (De verdad, que el personaje tiene pinta de "peligroso" y lleva un corazón tatuado que pone Antonia.)
Desde el principio es obvio que TODO va mal, hasta la protagonista lo sabe, lo menciona en múltiples ocasiones, pero es mejor seguir adelante y, no solo eso, sino enamorarse (ENAMORARSE, EN SERIO) del marido de la señora que la ha contratado. Que me digan de dónde sale el amor, si ha hablado con el tío dos veces y siempre super paranoica por si se creen lo que no es, cosa que al final obviamente es. Llega un punto en el al final el misterio de verdad está en el último 40% del libro y todo ese misterio se sostiene por meras conveniencias, ocultamiento de información por parte de la autora, casualidades y el deus ex machina más absurdo, aunque casi por definición todos los son, que he leído jamás.
Siento que es ridículo que a esto lo tilden de misterio, pero más ridículo siento que es todo el bombo que se ha llevado para tener la redacción de una niña de 15 años en Ao3, los plot más obvios y una cierre ridículo para seguir sacando pasta de la moda de turno en la red social de turno. Además, de la frivolización absurda que supone el final del maltrato físico y psicológico y cómo conseguir salir de él.
Seguramente reedite esta reseña cuando tenga mejor organizada las ideas, porque estoy 99% segunda de que me dejo muchísimas cosas.
1,5 ⭐
Cualquiera diría que un libro llamado El silencio de las mujeres debería hablar sobre ellas, ¿no? Pues Pat Barker decide que eso no va a ocurrir; que, si eso, nos contará algo de la vida de Briseida, la protagonista, al principio y, después, todo el resto del libro va a girar en torno a recontar la Ilíada con una teórica mirada feminista, pero en donde todo girará en torno a los hombres. Este libro podría haber sido muy distinto y, en vez de ser una sucesión de nombres de mujeres, podría hablarnos plenamente de ellas, de sus vidas, expectativas, sus relaciones interpersonales como esclavas después del rapto, pero, con la excusa de no querer rememorar lo que habían sido como troyanas libres, simplemente narrará cómo la protagonista vive entre hombres, desarrolla la historia de las vidas de ellos, comportamientos, sentimientos, relaciones y un largo etcétera. Eso sí, ojo, intercalado con un par de párrafos sobre Briseida para que nos cuele el cuento de la idea de que las protagonistas son ellas y los horrores por los que están pasando. Si todo lo que sabemos de ella, y de donde parte toda la narración, es que escancia vino y observa continuamente a Aquiles y Patroclo, ¿en qué posición queda? Por otro lado, y a cuento de esto, los capítulos desde la perspectiva de Aquiles no sirven para nada que no sea darle una profundidad que no se merece o establecer una empatía con el lector que NO debe existir cuando se está narrando a un Aquiles violador y asesino. Estos momentos rompen totalmente con la idea de lo que debería ser el libro y lo que pretende ser. Joder, si hasta sé más de la vida de él que de Briseida.
Al final, después de este batiburrillo de malas decisiones, tenemos una Ilíada mal contada, con unos personajes planos con los que es imposible conectar y con unas vidas que, aunque interesantes, se quedan en la absoluta nada porque la autora decide que deben girar en torno a otra cosa muy distinta.
3 ⭐⭐⭐
Mientras que amar de verdad a alguien es como la propia piel, que crece y cambia con la edad, pero que siempre forma parte de uno.
Sorprendentemente, para no tener el mood de lectura romántica y ser un libro tan corto, me ha gustado bastante este libro. No es un libro con grandes pretensiones. Quiere contarte una historia bonita, ambientada en la regencia, en un momento en el que se ha despenalizado la homosexualidad y las parejas del mismo género pueden hacer su amor público. Creo que es bastante entretenido porque, en su brevedad, sabe repartir muy bien los tiempos y equilibrar los momentos dramáticos con los más cómicos, y los personajes tienen un avance en su personalidad y forma de ser lo suficientemente importante como para que te quedes satisfecho y, a la vez, sea obvio que solo es el inicio de lo que les queda por vivir. A pesar de esto, es verdad que no creo que los protagonistas sean la razón principal por la que me quedé leyendo, sino las situaciones por las que tuvieron que pasar y cómo consiguieron salir de ellas, que, de nuevo, para ser un libro tan corto, está muy bien ejecutado.
1⭐
DNF 65%
Resumen: el género es una cárcel y hay que acabar con él.
No puedo acabar esta aberración, no puedo seguir después de que un tío superpoderoso esté persiguiendo a la protagonista y ella esté preocupada porque le ha crecido el pelo en las piernas y el ****.
Este libro solo hubo por dónde cogerlo durante un 20 % de lo que he leído. El principio es cansino; es de esos libros que, por alguna razón que no termino de dilucidar, te muestra una barbaridad de lore y de nombres sin contexto ninguno. La autora nos da un aluvión de información que no nos aporta absolutamente nada más que un ritmo de lectura malísimo y aburrimiento a cada página que pasas. Además, nada de esto se hace más llevadero porque, obviamente, Dianna, la protagonista, es una tía superpoderosa, supersexual y superatrevida, que te caerá mal desde el minuto uno porque nada de esto puede hacer que un personaje empiece siendo mínimamente interesante (como el… 95 % de protagonistas desde hace mínimo cinco años). Ella todo lo soluciona con la violencia porque "me han hecho as" y, bueno, esto, aunque esté trilladísimo, puedo llegar a comprarlo como futuro desarrollo de personaje, pero ¿qué pasa cuando este desarrollo de personaje se produce de un momento a otro en torno a la mitad del libro y, ENCIMA, gracias a su enemigo mega mortal ancestral? Pues eso, que ya te entra la risa y te preguntas por qué estás leyendo esto.
Liam, el tío que obviamente coincide con la descripción del resto de tíos de la literatura young adult, es el enemigo por naturaleza de gente como Dianna, pero eso no impide que solamente sea así durante cierto tiempo hasta que él se sincere sobre su vida (que dime tú por qué harías eso con esta tipa que no conoces de nada y que te quiere matar) y empiece a pensar en lo buenorra que está. A ella esto le flipará, porque es la reacción más lógica para un ser de tantos años y que puede tener cualquier intención. Encima también pensará lo buenísimo que está, porque en estas sagas lo de ser consecuente con tu personaje, tu lore y tus circunstancias no hace el trend.
¿El culmen de todo esto? Que, a pesar de tener que enfrentar una amenaza superjodida, ella esté más preocupada por sus pelos que por salir cagando leches de donde sea que estén para poder buscarse soluciones.
Los dos son más planos que una tabla de planchar. No tienen ni un solo recoveco, nada que salvar, son insoportables: ella, una niñata; y el otro, encima, un tío posesivo y celoso. No es que yo no necesite leer sobre esto, es que creo genuinamente que ya basta de hacer el mismo libro durante años. Estoy HARTA de libros en los que, a pesar de todo, las prioridades femeninas tengan que ser estas: estar guapa y atractiva, ser apetecible, creerse la difícil, pero obviamente no serlo y, en resumen, seguir perpetuando roles de género ESTÚPIDOS. "Es que no eres el target". Pues no, no lo soy, pero es que ninguna mujer debería serlo; nadie debería beber de estas cosas desde la adolescencia.
Y, por último, hay tanta morralla durante todo el libro que el conflicto te acaba importando una mierda. Todo te lo cuenta mediante flashbacks que acaban siendo un coñazo o sueños que acaban siendo otro coñazo, porque esta autora no conoce de más métodos para relatarnos una historia que ocurrió hace siglos. Entiendo que tiene que haber transición y, además, es necesaria para el desarrollo de los personajes, pero cuando esa transición está mal hecha al final pierdes el foco de la historia, dónde estás situado en esta y ni tan siquiera has podido cogerle algo de cariño a las personas sobre las que estás leyendo.
1'5 ⭐
"La amistad heroica masculina es radicalmente homosexual en su sentido más viril"
Como frase para empezar hablando de lo malo, irrelevante e insostenible que ha sido todo este libro.
La premisa es buena: por fin un libro que nos iba a hablar sobre las rupturas de amistades y su correspondiente duelo, además de lo que significa la amistad. ¿El problema? Que, al final, ni lo uno ni lo otro. Todo el libro está marcado por una retahíla de reflexiones e ideas que en ningún momento tienes idea de a dónde quiere llegar, guiado por un hilo muy fino en el que intentará justificar todas estas ideas con filosofía, historia, ciencia… haciendo que todo sea más confuso, si cabe.
A veces, la autora se acuerda de contarnos qué amistad fue la que la llevó a hacer este libro, y en esos momentos el libro te atrapa de verdad. Te atrapa ver el conflicto humano y tan real que hemos vivido todas en algún momento, pero al final vuelve a meterse en una reflexión interna continua con "filosofía" de por medio que conlleva olvidarte de por qué estabas ahí y cómo habías llegado.
Mezcla conceptos todo el rato; de ejemplo, la primera frase. No consigue concluir con claridad todas esas ideas variadas, nos cuenta anécdotas de su pasado que, en teoría, tienen que influir en lo que está contando, pero que no terminan de conectar… No conseguí conectar nunca con la autora ni con el libro en sí, y la sensación que tuve todo el rato, apenas 130 páginas de libro, fue que este libro tenía una necesidad tonta de creerse más intelectual de lo que debería ser para excusar, de alguna forma, que durara lo que dura.