Lo terminé ayer. Sigo destruida.
Si bien no me hizo llorar, removió recuerdos. Mi papá murió de cáncer cuando yo tenía pocos años más que Conor y cada cosa que menciona el libro me tocó muy de cerca, fue un poco como revivir ese mes terrible en que mi papá estuvo enfermo. Y es así, es justo así como lo relata, al menos para mí lo fue. No puedo darle menos de cinco estrellas porque es fantástico, pero sí que me dejó el corazón roto.
La primera vez que leí este libro tenía 12 años. Mi había negado a ir al velorio de mi abuela así que me dejaron en la casa de unos vecinos. Su hijo, que además era mi compañero de la escuela, me prestó este libro porque sabía que me gustaba leer. Para que me distraiga, para que no me aburra, no sé. Me gustó tanto que me dejó llevármelo a mi casa para terminarlo y ahí empezó mi obsesión infantil con Elsa Bornemann.
Ese compañerito ya no está hace un par de años y me quería volver a leer este libro como una forma de recordarlo y también de recordar a Elsa que no está hace unos cuantos años más.
La conclusión de todo esto es: a veces es bueno volver a leer esas cosas que disfrutábamos de niños. Fue divertido rememorar cómo ciertas cosas nos hicieron sentir y cómo nos hacen sentir ahora. “Manos” me daba muchísimo miedo de nena, ahora no (o capaz es porque me lo sé casi de memoria). “Cuento de los angelitos” me había pasado casi desapercibido y ahora por poco me salta las lágrimas. Y el que ahora fue mi favorito, “La casa viva”, tampoco parece haber causado gran impresión en mí de chiquita porque no lo recordaba para nada y ahora me dejó con la boca abierta.
Elsa ya no está, pero parece que sigue causando en mí la misma fascinación a los 35 que cuando tenía 12.
No sé ni qué escribir. Sabía del caso, claro, pero sabía lo básico. Leer este libro fue ir más en profundidad, sin caer en el morbo (por suerte), pero con el corazón apretado con todo lo que tuvo que pasar esa familia.
Había visto a Gisèle en cámaras como una mujer fuerte, acá pude leer más de su proceso y sobre todo del proceso de Caroline que para ella no tengo más que palabras de admiración.
Estoy ODIADA con que nomás le dieran 20 años a ese tipo con todo lo que hizo. Es tan terrible que de a ratos tenía que recordarme a mí misma que no estaba leyendo ficción, que esto era todo real y reciente.
Es muy fuerte, tuve que leer salteado porque me revolvía el estómago pensar que todo esto pasó de verdad. Obviamente ya conocía una gran parte, pero leer testimonios es tremendo. Quería leerlo porque es una parte importante de nuestra historia y quien no conoce su historia está condenado a repetirla, ya saben, pero por favor, qué dolor.
No lo califico porque se siente fuera de lugar, para mí, calificar un libro así.
Nunca más!!
Vi varias críticas medio negativas así que fui con pocas expectativas y sin embargo, me encantó. Fue una lectura ligera y bonita. Lo mejor de todo, más que el romance, es sin duda la magia y las niñas. Muy wholesome todo. Amé.
Me pregunto si es cierto que la autora quiso hacer un paralelismo con la neurodivergencia, hay varias cosas que coinciden, pero capaz fue casualidad.
Es la primera vez que lo leo, había leído todos varias veces menos este y el que sigue porque nunca los tuve a mano y aunque últimamente no leo al ritmo de antes, este me lo comí en una semana como hacía tiempo no hacía. Ahora es mi favorito de la saga, lo améee (y me indigné con las diferencias con la película). No tengo palabras.
A pesar de haber leído este libro varias veces desde la primera vez a mis 11 años, me volví a sorprender. No recordaba muchas cosas y al haber visto al película hace unos días, noté más las diferencias con el libro, claramente este último sale ganando para mí. Me provocó hasta más sentimientos que todas las veces anteriores, ¡casi termino llorando! Debe ser la edad.
Yo sé que no todos podemos acceder con facilidad a la terapia, pero a los protagonistas les está haciendo mucha falta. Urgente. En serio, ya es cosa seria.
Dos estrellas porque al menos lo pude leer completo sin abandonarlo como a otros y por Reed.
¡Ah! Buen gusto musical, eso sí, la lista de comfort de Maddox parece la mía.
Voy a empezar diciendo que arranqué a leerlo justo el día que se cumplían 20 años de Cromañón, no lo hice a propósito, nada más fue una casualidad que quería mencionar.
Me costó engancharme, pero no porque sea malo o lento sino porque es muy fuerte. No es una historia que desconozca, yo era de la misma generación que todos esos chicos cuando pasó (tenía 14 años) y escuchaba las mismas bandas que ellos y eso es justo lo que me estaba haciendo pedazos al leer. Cuando uno tiene tan grabado el momento de ver en la tele lo que pasó, es difícil ver o leer cualquier cosa relacionado a ello, pero sentí que este libro era importante y quería leerlo a pesar de eso así que, entre incontables nudos en la garganta y también algunas lágrimas, me dispuse otra vez a leerlo y lo terminé. Realmente no tengo palabras, la forma de escribirlo es tan cercana que sentí que estaba leyendo a una amiga hablando del tema que traumó a toda una generación, nuestra generación.
Es mi primera lectura terminada en 2025, pero va a ser difícil de superar para mí. Cinco estrellas porque no tengo más.
Quería que me guste más o tenía demasiadas expectativas (que aumentaron al ver la dedicatoria a Melina y Araceli que viven en la memoria de unos cuantos acá en Argentina).
La verdad es que la primera mitad me encantó, tal vez un poco más de la mitad, pero después sentí que empezó a caerse. Además siento que quedaron varios cabos sueltos y soy alguien que prefiere que todo quede cerrado y explicado, pero eso ya es más bien un gusto mío. De todos modos voy a leer Miseria, a pesar de mis quejas, la idea base del libro me gustó mucho y quiero saber qué más puede dar.
Me dejó impresionada. Desconocía el caso, pero alguien en las redes me recomendó el libro y al ver que era algo real no dudé.
Es increíble cómo pudo sostener una vida de mentiras; si alguien me contara esta historia sin saber que es real pensaría que es un cuento que se están inventando sobre la marcha.
Es la primera vez que leo a la autora y estoy casi segura que será la última.
No me disgustó tanto el libro como pensé que iba a hacerlo, lo leí muy rápido para lo que es mi ritmo normal porque me resultó una lectura fácil (fácil por la manera de escribirla, no por los temas que trata).
Habiendo tenido alguien muy cercano a mí que pasó por una situación muy similar a la de Lily con Ryle, puedo entender de dónde vienen ciertas cosas como el hecho de permitir que él siga viendo a la nena, las culpas y dudas de Lily y el haberlo perdonado las dos primeras veces. A él lo odio. Atlas me parecía buen tipo, pero me daba igual, no me parecía necesario que hubiera un tercero para “rescatar” a Lily. Lo que en verdad me llegó fue la conversación con su mamá cuando le cuenta todo lo que pasó, hasta se me aguaron los ojos y después mi familia tiene el tupé de decir que soy incapaz de fabricar lágrimas. ¡En fin! La otra parte fue cuando Lily decide no por ella sino por su hija que quiere el divorcio porque me recordó a esta persona cercana a mí y me volvieron a picar los ojos.
En resumen: no es una obra maestra, pero me entretuvo, me llegó a tocar un poquito la fibra sensible y no mucho más que eso. Ya entiendo por qué critican tanto a la autora.