201 Books
See allLo terminé ayer. Sigo destruida.
Si bien no me hizo llorar, removió recuerdos. Mi papá murió de cáncer cuando yo tenía pocos años más que Conor y cada cosa que menciona el libro me tocó muy de cerca, fue un poco como revivir ese mes terrible en que mi papá estuvo enfermo. Y es así, es justo así como lo relata, al menos para mí lo fue. No puedo darle menos de cinco estrellas porque es fantástico, pero sí que me dejó el corazón roto.
La primera vez que leí este libro tenía 12 años. Mi había negado a ir al velorio de mi abuela así que me dejaron en la casa de unos vecinos. Su hijo, que además era mi compañero de la escuela, me prestó este libro porque sabía que me gustaba leer. Para que me distraiga, para que no me aburra, no sé. Me gustó tanto que me dejó llevármelo a mi casa para terminarlo y ahí empezó mi obsesión infantil con Elsa Bornemann.
Ese compañerito ya no está hace un par de años y me quería volver a leer este libro como una forma de recordarlo y también de recordar a Elsa que no está hace unos cuantos años más.
La conclusión de todo esto es: a veces es bueno volver a leer esas cosas que disfrutábamos de niños. Fue divertido rememorar cómo ciertas cosas nos hicieron sentir y cómo nos hacen sentir ahora. “Manos” me daba muchísimo miedo de nena, ahora no (o capaz es porque me lo sé casi de memoria). “Cuento de los angelitos” me había pasado casi desapercibido y ahora por poco me salta las lágrimas. Y el que ahora fue mi favorito, “La casa viva”, tampoco parece haber causado gran impresión en mí de chiquita porque no lo recordaba para nada y ahora me dejó con la boca abierta.
Elsa ya no está, pero parece que sigue causando en mí la misma fascinación a los 35 que cuando tenía 12.
No sé ni qué escribir. Sabía del caso, claro, pero sabía lo básico. Leer este libro fue ir más en profundidad, sin caer en el morbo (por suerte), pero con el corazón apretado con todo lo que tuvo que pasar esa familia.
Había visto a Gisèle en cámaras como una mujer fuerte, acá pude leer más de su proceso y sobre todo del proceso de Caroline que para ella no tengo más que palabras de admiración.
Estoy ODIADA con que nomás le dieran 20 años a ese tipo con todo lo que hizo. Es tan terrible que de a ratos tenía que recordarme a mí misma que no estaba leyendo ficción, que esto era todo real y reciente.