
Interesante, muy interesante. Una lectura que merece mucho la pena.
Creo que solo puedo poner una pega en términos “literarios“: el formato de las entrevistas, llegado cierto punto, cansa. Se acaba haciendo repetitivo y se pierde un poco el gancho de cara a seguir.
En términos políticos, si bien comparto un 99% de su visión, y aunque hay un intento de reflejar esa polifonía y pluralidad, creo que a esta novela le falta mucho la representación del disenso. Se mencionan disensos, pero se despachan muy rápido. Todos los protagonistas son gente bastante comprometida políticamente. No he podido evitar preguntarme: ¿A todos los opositores se les ha matado o logrado persuadir? ¿Dónde están? ¿Y la gente de a pie que es, sencillamente, conservadora? Es como si de la situación de crisis extrema se hubiera creado un consenso brutal casi mágicamente. Me sorprende también la falta de dilemas morales, de problemas pendientes de resolver, de sabotajes, de facciones, de escepticismo... es como si tras la revolución estuviera todo básicamente ya hecho. Eso no termina de cuadrar con cómo me imagino yo que serían las cosas.
Y ya (esto es más personal) solo me quedaría añadir que no comparto el tecno-optimismo casi transhumanista de las autoras. Creo que no integran lo suficiente la perspectiva ecológica (aunque dediquen un capítulo a ello).
¡Leedlo! Estimula mucho la imaginación política. Y también permite soñar un poco, que falta nos hace...
Interesante, muy interesante. Una lectura que merece mucho la pena.
Creo que solo puedo poner una pega en términos “literarios“: el formato de las entrevistas, llegado cierto punto, cansa. Se acaba haciendo repetitivo y se pierde un poco el gancho de cara a seguir.
En términos políticos, si bien comparto un 99% de su visión, y aunque hay un intento de reflejar esa polifonía y pluralidad, creo que a esta novela le falta mucho la representación del disenso. Se mencionan disensos, pero se despachan muy rápido. Todos los protagonistas son gente bastante comprometida políticamente. No he podido evitar preguntarme: ¿A todos los opositores se les ha matado o logrado persuadir? ¿Dónde están? ¿Y la gente de a pie que es, sencillamente, conservadora? Es como si de la situación de crisis extrema se hubiera creado un consenso brutal casi mágicamente. Me sorprende también la falta de dilemas morales, de problemas pendientes de resolver, de sabotajes, de facciones, de escepticismo... es como si tras la revolución estuviera todo básicamente ya hecho. Eso no termina de cuadrar con cómo me imagino yo que serían las cosas.
Y ya (esto es más personal) solo me quedaría añadir que no comparto el tecno-optimismo casi transhumanista de las autoras. Creo que no integran lo suficiente la perspectiva ecológica (aunque dediquen un capítulo a ello).
¡Leedlo! Estimula mucho la imaginación política. Y también permite soñar un poco, que falta nos hace...