
Entretenido al principio, pero a partir del 70% he seguido leyendo ya por cabezonería, porque dejó de parecerme suficientemente coherente y sorprendente, no me estaba sintiendo inmersa en la trama.
El libro me da la sensación de querer abarcar mucho y apretar poco. Se nos presenta desde el inicio una vasta región, con varios países con culturas, religiones y sistemas políticos diferentes y accidentes geográficos y climas variados. Pero la trama al final se desarrolla principalmente en dos sitios (Inys y Seiiki) y el resto de regiones están ahí de decorado. Cuando los personajes viajan por ellas no se detienen ni interactúan con nadie y van a la velocidad de la luz. En general, los tiempos de los desplazamientos en esta novela me resultan inconsistentes.
Los personajes... no me ha seducido del todo ninguno. Entiendo que la idea era hacerlos moralmente grises, pero en realidad su función es la de ser héroes. De hecho, esa es otra cosa que me ha hecho aburrido el libro: los malos (el Innombrable y sus secuaces) son simplemente malos, y son malos porque sí, sin tridimensionalidad alguna, lo que hace que al final del día yo no entienda a santo de qué están en conflicto el Este y el Oeste si tienen el mismo enemigo. Sí puedo apreciar que las protagonistas fueran femeninas, si encima hubieran sido todo hombres creo que habría abandonado antes.
Otro detalle tonto que me ha escamado leyendo, es la elección de los nombres de personajes y lugares. En vez de tomarlos de lenguas reales (principalmente inglés), la autora coge y les pone calcos super obvios. Por ejemplo, en vez de llamar a un personaje Margaret, Nicholas, Katherine, Mark... coge y los llama Margret (apodo: Meg), Niclays, Katryen (apodo: Kate), Marke... Me resulta... ¿perezoso y poco imaginativo?
Por lo demás, el desarrollo de la trama tampoco me ha emocionado. Después de cientos de páginas que están ahí para presentarte a los personajes (y a Inys y Seiiki, el resto del mundo a quién le importa), empieza la “acción“, que avanza con acertijos supuestamente milenarios a los que no les he visto dificultad alguna, Deus ex machina por doquier, viajes de aquí para allá a velocidades no justificadas...
Si no hubiera sido taaaan largo (y demandar tanto tiempo del lector), quizá habría sido menos dura con la calificación.
Entretenido al principio, pero a partir del 70% he seguido leyendo ya por cabezonería, porque dejó de parecerme suficientemente coherente y sorprendente, no me estaba sintiendo inmersa en la trama.
El libro me da la sensación de querer abarcar mucho y apretar poco. Se nos presenta desde el inicio una vasta región, con varios países con culturas, religiones y sistemas políticos diferentes y accidentes geográficos y climas variados. Pero la trama al final se desarrolla principalmente en dos sitios (Inys y Seiiki) y el resto de regiones están ahí de decorado. Cuando los personajes viajan por ellas no se detienen ni interactúan con nadie y van a la velocidad de la luz. En general, los tiempos de los desplazamientos en esta novela me resultan inconsistentes.
Los personajes... no me ha seducido del todo ninguno. Entiendo que la idea era hacerlos moralmente grises, pero en realidad su función es la de ser héroes. De hecho, esa es otra cosa que me ha hecho aburrido el libro: los malos (el Innombrable y sus secuaces) son simplemente malos, y son malos porque sí, sin tridimensionalidad alguna, lo que hace que al final del día yo no entienda a santo de qué están en conflicto el Este y el Oeste si tienen el mismo enemigo. Sí puedo apreciar que las protagonistas fueran femeninas, si encima hubieran sido todo hombres creo que habría abandonado antes.
Otro detalle tonto que me ha escamado leyendo, es la elección de los nombres de personajes y lugares. En vez de tomarlos de lenguas reales (principalmente inglés), la autora coge y les pone calcos super obvios. Por ejemplo, en vez de llamar a un personaje Margaret, Nicholas, Katherine, Mark... coge y los llama Margret (apodo: Meg), Niclays, Katryen (apodo: Kate), Marke... Me resulta... ¿perezoso y poco imaginativo?
Por lo demás, el desarrollo de la trama tampoco me ha emocionado. Después de cientos de páginas que están ahí para presentarte a los personajes (y a Inys y Seiiki, el resto del mundo a quién le importa), empieza la “acción“, que avanza con acertijos supuestamente milenarios a los que no les he visto dificultad alguna, Deus ex machina por doquier, viajes de aquí para allá a velocidades no justificadas...
Si no hubiera sido taaaan largo (y demandar tanto tiempo del lector), quizá habría sido menos dura con la calificación.