

1'5 ⭐
"La amistad heroica masculina es radicalmente homosexual en su sentido más viril"
Como frase para empezar hablando de lo malo, irrelevante e insostenible que ha sido todo este libro.
La premisa es buena: por fin un libro que nos iba a hablar sobre las rupturas de amistades y su correspondiente duelo, además de lo que significa la amistad. ¿El problema? Que, al final, ni lo uno ni lo otro. Todo el libro está marcado por una retahíla de reflexiones e ideas que en ningún momento tienes idea de a dónde quiere llegar, guiado por un hilo muy fino en el que intentará justificar todas estas ideas con filosofía, historia, ciencia… haciendo que todo sea más confuso, si cabe.
A veces, la autora se acuerda de contarnos qué amistad fue la que la llevó a hacer este libro, y en esos momentos el libro te atrapa de verdad. Te atrapa ver el conflicto humano y tan real que hemos vivido todas en algún momento, pero al final vuelve a meterse en una reflexión interna continua con "filosofía" de por medio que conlleva olvidarte de por qué estabas ahí y cómo habías llegado.
Mezcla conceptos todo el rato; de ejemplo, la primera frase. No consigue concluir con claridad todas esas ideas variadas, nos cuenta anécdotas de su pasado que, en teoría, tienen que influir en lo que está contando, pero que no terminan de conectar… No conseguí conectar nunca con la autora ni con el libro en sí, y la sensación que tuve todo el rato, apenas 130 páginas de libro, fue que este libro tenía una necesidad tonta de creerse más intelectual de lo que debería ser para excusar, de alguna forma, que durara lo que dura.
1'5 ⭐
"La amistad heroica masculina es radicalmente homosexual en su sentido más viril"
Como frase para empezar hablando de lo malo, irrelevante e insostenible que ha sido todo este libro.
La premisa es buena: por fin un libro que nos iba a hablar sobre las rupturas de amistades y su correspondiente duelo, además de lo que significa la amistad. ¿El problema? Que, al final, ni lo uno ni lo otro. Todo el libro está marcado por una retahíla de reflexiones e ideas que en ningún momento tienes idea de a dónde quiere llegar, guiado por un hilo muy fino en el que intentará justificar todas estas ideas con filosofía, historia, ciencia… haciendo que todo sea más confuso, si cabe.
A veces, la autora se acuerda de contarnos qué amistad fue la que la llevó a hacer este libro, y en esos momentos el libro te atrapa de verdad. Te atrapa ver el conflicto humano y tan real que hemos vivido todas en algún momento, pero al final vuelve a meterse en una reflexión interna continua con "filosofía" de por medio que conlleva olvidarte de por qué estabas ahí y cómo habías llegado.
Mezcla conceptos todo el rato; de ejemplo, la primera frase. No consigue concluir con claridad todas esas ideas variadas, nos cuenta anécdotas de su pasado que, en teoría, tienen que influir en lo que está contando, pero que no terminan de conectar… No conseguí conectar nunca con la autora ni con el libro en sí, y la sensación que tuve todo el rato, apenas 130 páginas de libro, fue que este libro tenía una necesidad tonta de creerse más intelectual de lo que debería ser para excusar, de alguna forma, que durara lo que dura.