

Podría hablar con Christine con toda calma, en aquella soledad. La amaba hasta ahogarse.
5/5⭐⭐⭐⭐⭐
Os juro que estoy TAN sorprendida de que este libro me haya gustado tanto, que no sé ni qué decir. El principio de El fantasma de la ópera puede ser un poco agotador: tiene demasiados datos sobre personajes históricos célebres en el mundo de la música y la danza; se explaya demasiado en la contextualización de la época; el ritmo es lento... Pero, en el momento en el que el autor empieza a adentrarse en la historia, a presentar la trama, los misterios del F. de la Ó. y los dispares personajes que tiene, esto solo va hacia arriba, página a página y capítulo a capítulo. La historia te absorbe por completo, ya que, aunque tiene su trama romántica, que, al final, es lo que mueve al Fantasma, lo importante aquí son los misterios que rodean a este personaje: su historia antes de ser lo que podemos leer en el libro, sus trucos para poder acabar considerándose un ser paranormal en todo su esplendor y las atrocidades que puede llegar a cometer para ser comprendido, en cierta manera.
Por otro lado, creo que una cosa que destaca en este libro es el dinamismo que hay entre los personajes, tan estrambóticos: sus conversaciones, las situaciones que viven y cómo experimenta cada uno de ellos el tener que lidiar con el F. de la Ó., ya que es algo que variará mucho entre unos y otros. Creo que aquí también se puede ver muy reflejado cómo se actúa con respecto a él dependiendo de la clase social a la que se pertenece, desde el punto de aprovecharse de las ventajas que te puede dar ser amigo del Fantasma o, sencillamente, enemistarte con él. Al final, se crean situaciones divertidas en las que se mezcla la verdadera sensación de pavor que causa este personaje a los trabajadores de la Ópera de París. Además, la trama romántica me ha gustado mucho más de lo que pensaba. Aunque es importante y uno de los pilares del porqué de toda esta historia, se entrelaza muy bien con la parte de novela negra que tiene este libro, dándonos la experiencia romántica intensa propia de finales del S. XIX, con sus palabras pomposas y grandilocuentes, pero también la persecución del F. de la Ó.
Este libro nada tiene que ver con la película y, aunque parece algo obvio, me parece importante remarcarlo, porque no tienen en común absolutamente nada más allá de aprovechar el contexto de la obra y los nombres de los personajes. Si vas a leer El fantasma de la ópera porque te gustó mucho su adaptación, te recomiendo que no vayas con esas expectativas, o es muy posible que no disfrutes absolutamente nada de esta lectura.
Podría hablar con Christine con toda calma, en aquella soledad. La amaba hasta ahogarse.
5/5⭐⭐⭐⭐⭐
Os juro que estoy TAN sorprendida de que este libro me haya gustado tanto, que no sé ni qué decir. El principio de El fantasma de la ópera puede ser un poco agotador: tiene demasiados datos sobre personajes históricos célebres en el mundo de la música y la danza; se explaya demasiado en la contextualización de la época; el ritmo es lento... Pero, en el momento en el que el autor empieza a adentrarse en la historia, a presentar la trama, los misterios del F. de la Ó. y los dispares personajes que tiene, esto solo va hacia arriba, página a página y capítulo a capítulo. La historia te absorbe por completo, ya que, aunque tiene su trama romántica, que, al final, es lo que mueve al Fantasma, lo importante aquí son los misterios que rodean a este personaje: su historia antes de ser lo que podemos leer en el libro, sus trucos para poder acabar considerándose un ser paranormal en todo su esplendor y las atrocidades que puede llegar a cometer para ser comprendido, en cierta manera.
Por otro lado, creo que una cosa que destaca en este libro es el dinamismo que hay entre los personajes, tan estrambóticos: sus conversaciones, las situaciones que viven y cómo experimenta cada uno de ellos el tener que lidiar con el F. de la Ó., ya que es algo que variará mucho entre unos y otros. Creo que aquí también se puede ver muy reflejado cómo se actúa con respecto a él dependiendo de la clase social a la que se pertenece, desde el punto de aprovecharse de las ventajas que te puede dar ser amigo del Fantasma o, sencillamente, enemistarte con él. Al final, se crean situaciones divertidas en las que se mezcla la verdadera sensación de pavor que causa este personaje a los trabajadores de la Ópera de París. Además, la trama romántica me ha gustado mucho más de lo que pensaba. Aunque es importante y uno de los pilares del porqué de toda esta historia, se entrelaza muy bien con la parte de novela negra que tiene este libro, dándonos la experiencia romántica intensa propia de finales del S. XIX, con sus palabras pomposas y grandilocuentes, pero también la persecución del F. de la Ó.
Este libro nada tiene que ver con la película y, aunque parece algo obvio, me parece importante remarcarlo, porque no tienen en común absolutamente nada más allá de aprovechar el contexto de la obra y los nombres de los personajes. Si vas a leer El fantasma de la ópera porque te gustó mucho su adaptación, te recomiendo que no vayas con esas expectativas, o es muy posible que no disfrutes absolutamente nada de esta lectura.