

Sabrás que lo que se acaba, se acabó mucho antes y no se acabará del todo hasta tiempo después.
3,5⭐⭐⭐
Comerás flores es un relato sobre cómo la violencia y el maltrato no tiene por qué ser físico, no tiene por qué ser un golpe o un empujón, sino que todo pueden ser acciones sutiles en momento concretos, gritos silenciosos y la anulación completa del propio ser. Es un libro que, a pesar de ser desgarrador, su forma de contar las cosas nos hace poder pasar el golpe desde el más puro entendimiento y empatía, sufriendo en los momentos que tocaba, pero siempre desde la búsqueda de la liberación de Marina.
A pesar de todo el revuelo causado, y después de templar mi opinión un tiempo, creo que este es un libro que no nos cuenta nada que no hayamos leído ya o que los recursos que usa sean algo que, en esta ola de jóvenes escritoras, destaque por encima de lo demás. Es sencillo de leer, de entender y desde el primero momento puedes saber quién es el agresor y por dónde tirará la narración, por lo que tampoco supone un esfuerzo muy grande ni profundiza demasiado en lo que supone y lo que es la violencia de género. Me hubiera gustado que nos contara más de cómo se superó el trauma, de cómo influía esto en la vida del resto, pero siento que todo lo que podía hablarnos de esto pasó muy por encima y de manera a lo mejor excesivamente "lírica".
Sabrás que lo que se acaba, se acabó mucho antes y no se acabará del todo hasta tiempo después.
3,5⭐⭐⭐
Comerás flores es un relato sobre cómo la violencia y el maltrato no tiene por qué ser físico, no tiene por qué ser un golpe o un empujón, sino que todo pueden ser acciones sutiles en momento concretos, gritos silenciosos y la anulación completa del propio ser. Es un libro que, a pesar de ser desgarrador, su forma de contar las cosas nos hace poder pasar el golpe desde el más puro entendimiento y empatía, sufriendo en los momentos que tocaba, pero siempre desde la búsqueda de la liberación de Marina.
A pesar de todo el revuelo causado, y después de templar mi opinión un tiempo, creo que este es un libro que no nos cuenta nada que no hayamos leído ya o que los recursos que usa sean algo que, en esta ola de jóvenes escritoras, destaque por encima de lo demás. Es sencillo de leer, de entender y desde el primero momento puedes saber quién es el agresor y por dónde tirará la narración, por lo que tampoco supone un esfuerzo muy grande ni profundiza demasiado en lo que supone y lo que es la violencia de género. Me hubiera gustado que nos contara más de cómo se superó el trauma, de cómo influía esto en la vida del resto, pero siento que todo lo que podía hablarnos de esto pasó muy por encima y de manera a lo mejor excesivamente "lírica".