

2⭐️⭐️
¿Cuándo se deja de echar de menos? ¿Cuándo se cierra la herida, cuándo deja de sangrar?
Desastroso desde el principio hasta el final. Creo que en este libro no cuaja nada: desde los personajes, todos absurdamente planos y sin desarrollo alguno; pasando por lo que los une, que, para ser un libro sobre una boyband, poca música veo yo por aquí; hasta los temas que trata, que, siendo cosas como el duelo y el amor, se tocan de forma superficial, sin una realidad que puedas leer y comprender y cayendo en clichés absurdos. Además, el tropo sobre usurpación de la identidad creo que únicamente cabe en situaciones de comedia, porque en esos casos caben unas resoluciones menos creíbles. En este libro, que toda la narración es de una intensidad demasiado adolescente, pero que a la vez no te muestra demasiado, el final se siente totalmente ilógico y acaba por sacarte del libro.
Por otro lado, este libro es de esos que se hacen «sobre» la comunidad LGBT, pero sin pensar seriamente en dicha comunidad. Se mencionan problemáticas, pero no se tratan de una forma seria y real, sino únicamente como meros momentos transitorios. Además, meten tan a calzador tantísimas cosas que siento que esto es un mero trámite para que el libro figure en RR. SS. con la etiqueta de LGBT.
Desde luego, que no he podido conectar con ninguno de los cuatro personajes, todos parecían caricaturas de lo que podrían haber sido.
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¿Cuándo se deja de echar de menos? ¿Cuándo se cierra la herida, cuándo deja de sangrar?
Desastroso desde el principio hasta el final. Creo que en este libro no cuaja nada: desde los personajes, todos absurdamente planos y sin desarrollo alguno; pasando por lo que los une, que, para ser un libro sobre una boyband, poca música veo yo por aquí; hasta los temas que trata, que, siendo cosas como el duelo y el amor, se tocan de forma superficial, sin una realidad que puedas leer y comprender y cayendo en clichés absurdos. Además, el tropo sobre usurpación de la identidad creo que únicamente cabe en situaciones de comedia, porque en esos casos caben unas resoluciones menos creíbles. En este libro, que toda la narración es de una intensidad demasiado adolescente, pero que a la vez no te muestra demasiado, el final se siente totalmente ilógico y acaba por sacarte del libro.
Por otro lado, este libro es de esos que se hacen «sobre» la comunidad LGBT, pero sin pensar seriamente en dicha comunidad. Se mencionan problemáticas, pero no se tratan de una forma seria y real, sino únicamente como meros momentos transitorios. Además, meten tan a calzador tantísimas cosas que siento que esto es un mero trámite para que el libro figure en RR. SS. con la etiqueta de LGBT.
Desde luego, que no he podido conectar con ninguno de los cuatro personajes, todos parecían caricaturas de lo que podrían haber sido.

Amar siempre es más difícil. Amar significa recibir los golpes por otra persona y no tenerlos en cuenta. Amar es perderse uno mismo, perder a alguien, conservar la fe a pesar de cualquier pérdida, a pesar de la muerte.
Menudo pedazo de libro. Al principio no estaba convencida de que fuera a ser lo mío, pero me duró dos capítulos, que es lo que tardas en ver cómo va a funcionar el mundo que se nos presenta, sus horrores, su "magia" y, sobre todo, los personajes.
LOS PERSONAJES, uf, es que me han ENCANTADO todos. No es un libro que destaque porque se extienda en su narración; es bastante rapidillo, pero, pese a ello, te mete de lleno en todo lo que te quiere contar sin que se te quede una sensación de pérdida, y esto se aplica de la misma forma al desarrollo de los personajes. Aun con esas, ves una evolución, ves un cariño, ves que todos ellos son muy humanos y muy coherentes bajo las normas de una Francia que está pasando por la mayor de las crueldades. No puedes no quererlos y, a la vez, que te asqueen en determinados momentos porque, ante tanta desidia e infelicidad, tienen que ser crueles para sobrevivir.
Que el libro gire en torno a la mitología cristiana me parece la leche. Creo que esta tiene todos los componentes para ser aterradora, cruel y, a la vez, tener la oportunidad de ser muy esperanzadora, además de que, al ser algo tan integrado en nuestro propio día a día, te permite dilucidar la narración con muchísima más facilidad. Hay espacio para la sorpresa, pero también para que lo que leas pueda ser algo perfectamente asumible en una época muy cristiana en la que, además, ángeles y demonios han iniciado una guerra que busca cebarse con los más débiles. Evidentemente, si eres una persona muy religiosa, posiblemente este no sea tu tipo de libro, aunque no creo que en ningún momento llegue a hacer falta la verdad en los momentos en los que se critica la doble moral de un organismo como es el de la Iglesia y las consecuencias que acarreó y las que acarrea en un mundo fantástico como es el que nos muestra.
Por último, otra cosa que creo que es importante marcar es que es un libro bastante explícito en ocasiones, de ahí la calificación de terror. No creo que destaque en su género, pero, si eres una persona aprensiva o que siente cierta animadversión hacia este tema, tampoco creo que vayas a disfrutar leyéndolo. Por otro lado, si la parte cruenta te parece indispensable para este tipo de libros, verás que se hace con bastante buen gusto y que en ningún momento llega a abusar de estas narraciones y situaciones.
Amar siempre es más difícil. Amar significa recibir los golpes por otra persona y no tenerlos en cuenta. Amar es perderse uno mismo, perder a alguien, conservar la fe a pesar de cualquier pérdida, a pesar de la muerte.
Menudo pedazo de libro. Al principio no estaba convencida de que fuera a ser lo mío, pero me duró dos capítulos, que es lo que tardas en ver cómo va a funcionar el mundo que se nos presenta, sus horrores, su "magia" y, sobre todo, los personajes.
LOS PERSONAJES, uf, es que me han ENCANTADO todos. No es un libro que destaque porque se extienda en su narración; es bastante rapidillo, pero, pese a ello, te mete de lleno en todo lo que te quiere contar sin que se te quede una sensación de pérdida, y esto se aplica de la misma forma al desarrollo de los personajes. Aun con esas, ves una evolución, ves un cariño, ves que todos ellos son muy humanos y muy coherentes bajo las normas de una Francia que está pasando por la mayor de las crueldades. No puedes no quererlos y, a la vez, que te asqueen en determinados momentos porque, ante tanta desidia e infelicidad, tienen que ser crueles para sobrevivir.
Que el libro gire en torno a la mitología cristiana me parece la leche. Creo que esta tiene todos los componentes para ser aterradora, cruel y, a la vez, tener la oportunidad de ser muy esperanzadora, además de que, al ser algo tan integrado en nuestro propio día a día, te permite dilucidar la narración con muchísima más facilidad. Hay espacio para la sorpresa, pero también para que lo que leas pueda ser algo perfectamente asumible en una época muy cristiana en la que, además, ángeles y demonios han iniciado una guerra que busca cebarse con los más débiles. Evidentemente, si eres una persona muy religiosa, posiblemente este no sea tu tipo de libro, aunque no creo que en ningún momento llegue a hacer falta la verdad en los momentos en los que se critica la doble moral de un organismo como es el de la Iglesia y las consecuencias que acarreó y las que acarrea en un mundo fantástico como es el que nos muestra.
Por último, otra cosa que creo que es importante marcar es que es un libro bastante explícito en ocasiones, de ahí la calificación de terror. No creo que destaque en su género, pero, si eres una persona aprensiva o que siente cierta animadversión hacia este tema, tampoco creo que vayas a disfrutar leyéndolo. Por otro lado, si la parte cruenta te parece indispensable para este tipo de libros, verás que se hace con bastante buen gusto y que en ningún momento llega a abusar de estas narraciones y situaciones.

Podría hablar con Christine con toda calma, en aquella soledad. La amaba hasta ahogarse.
5/5⭐⭐⭐⭐⭐
Os juro que estoy TAN sorprendida de que este libro me haya gustado tanto, que no sé ni qué decir. El principio de El fantasma de la ópera puede ser un poco agotador: tiene demasiados datos sobre personajes históricos célebres en el mundo de la música y la danza; se explaya demasiado en la contextualización de la época; el ritmo es lento... Pero, en el momento en el que el autor empieza a adentrarse en la historia, a presentar la trama, los misterios del F. de la Ó. y los dispares personajes que tiene, esto solo va hacia arriba, página a página y capítulo a capítulo. La historia te absorbe por completo, ya que, aunque tiene su trama romántica, que, al final, es lo que mueve al Fantasma, lo importante aquí son los misterios que rodean a este personaje: su historia antes de ser lo que podemos leer en el libro, sus trucos para poder acabar considerándose un ser paranormal en todo su esplendor y las atrocidades que puede llegar a cometer para ser comprendido, en cierta manera.
Por otro lado, creo que una cosa que destaca en este libro es el dinamismo que hay entre los personajes, tan estrambóticos: sus conversaciones, las situaciones que viven y cómo experimenta cada uno de ellos el tener que lidiar con el F. de la Ó., ya que es algo que variará mucho entre unos y otros. Creo que aquí también se puede ver muy reflejado cómo se actúa con respecto a él dependiendo de la clase social a la que se pertenece, desde el punto de aprovecharse de las ventajas que te puede dar ser amigo del Fantasma o, sencillamente, enemistarte con él. Al final, se crean situaciones divertidas en las que se mezcla la verdadera sensación de pavor que causa este personaje a los trabajadores de la Ópera de París. Además, la trama romántica me ha gustado mucho más de lo que pensaba. Aunque es importante y uno de los pilares del porqué de toda esta historia, se entrelaza muy bien con la parte de novela negra que tiene este libro, dándonos la experiencia romántica intensa propia de finales del S. XIX, con sus palabras pomposas y grandilocuentes, pero también la persecución del F. de la Ó.
Este libro nada tiene que ver con la película y, aunque parece algo obvio, me parece importante remarcarlo, porque no tienen en común absolutamente nada más allá de aprovechar el contexto de la obra y los nombres de los personajes. Si vas a leer El fantasma de la ópera porque te gustó mucho su adaptación, te recomiendo que no vayas con esas expectativas, o es muy posible que no disfrutes absolutamente nada de esta lectura.
Podría hablar con Christine con toda calma, en aquella soledad. La amaba hasta ahogarse.
5/5⭐⭐⭐⭐⭐
Os juro que estoy TAN sorprendida de que este libro me haya gustado tanto, que no sé ni qué decir. El principio de El fantasma de la ópera puede ser un poco agotador: tiene demasiados datos sobre personajes históricos célebres en el mundo de la música y la danza; se explaya demasiado en la contextualización de la época; el ritmo es lento... Pero, en el momento en el que el autor empieza a adentrarse en la historia, a presentar la trama, los misterios del F. de la Ó. y los dispares personajes que tiene, esto solo va hacia arriba, página a página y capítulo a capítulo. La historia te absorbe por completo, ya que, aunque tiene su trama romántica, que, al final, es lo que mueve al Fantasma, lo importante aquí son los misterios que rodean a este personaje: su historia antes de ser lo que podemos leer en el libro, sus trucos para poder acabar considerándose un ser paranormal en todo su esplendor y las atrocidades que puede llegar a cometer para ser comprendido, en cierta manera.
Por otro lado, creo que una cosa que destaca en este libro es el dinamismo que hay entre los personajes, tan estrambóticos: sus conversaciones, las situaciones que viven y cómo experimenta cada uno de ellos el tener que lidiar con el F. de la Ó., ya que es algo que variará mucho entre unos y otros. Creo que aquí también se puede ver muy reflejado cómo se actúa con respecto a él dependiendo de la clase social a la que se pertenece, desde el punto de aprovecharse de las ventajas que te puede dar ser amigo del Fantasma o, sencillamente, enemistarte con él. Al final, se crean situaciones divertidas en las que se mezcla la verdadera sensación de pavor que causa este personaje a los trabajadores de la Ópera de París. Además, la trama romántica me ha gustado mucho más de lo que pensaba. Aunque es importante y uno de los pilares del porqué de toda esta historia, se entrelaza muy bien con la parte de novela negra que tiene este libro, dándonos la experiencia romántica intensa propia de finales del S. XIX, con sus palabras pomposas y grandilocuentes, pero también la persecución del F. de la Ó.
Este libro nada tiene que ver con la película y, aunque parece algo obvio, me parece importante remarcarlo, porque no tienen en común absolutamente nada más allá de aprovechar el contexto de la obra y los nombres de los personajes. Si vas a leer El fantasma de la ópera porque te gustó mucho su adaptación, te recomiendo que no vayas con esas expectativas, o es muy posible que no disfrutes absolutamente nada de esta lectura.